VIVO SIN VIVIR EN MÍ

Santa Teresa de Jesús and San Juan de la Cruz

ORIGIN OF THE VERSES

Throughout history, there have been many allusions to dying of love, live without living, dying because I’m not dead, etc. We find them among the medieval mystics, the troubadours, the popular songbook and in traditional poetry. We can even go back to the Hebrew psalms of King David or the song of Solomon. Damaso Alonso and García de la Concha have carried out extensive studies regarding the topic and they gathered a huge number of examples. Thus, the subject is present in a long courtesan tradition, one that is often intertwined with popular tradition.

The verses Santa Teresa y San Juan were probably written around the year 1571, in the religious community of Avila. At that time both authors maintained frequent contact, resulting in a true spiritual symbiosis. Castilla in the 16th century was famous for the art of glossing or adding verses to popular creation, and it was this method that they used to transform their mysticism into poetry.

MEANING AND SENSE

In Greek mystikós means closed, arcane or mysterious. It alludes to an experience, during one’s life, of union with the sacred or divine. Vivo sin vivir en mí is a clear exponent of mysticism.

The meaning of death, of life and of love in these verses transcends the common and vulgar concept that we tend to use in ordinary life. Santa Teresa and San Juan know how to play with the different meanings and nuances of these words. In this polysemy the beauty of these poems is supported and unfolded.

Amazingly, mystical experience is expressed in an extraordinarily similar way even in different places, periods, religions and contexts. As an example, we can cite the words of Muhammad collected by Al-Tirmidhi:

“Die before you die, call yourself to account before you are called to account”

The dying before death refers to something very different from the death of the physical body. It alludes to an inner transformation. We can see another example of the sense of mystical death in a very different context, at the climax of Wagner’s opera “Tristan and Isolde”. In this drama we encounter Isolde’s love death, which has nothing to do with death or physical pain, but with the aforementioned transformation, a step into another dimension. The Wagnerian climax conveys it in a sublime way, as a delirium in which the main character disappears into a wave of sound produced by a great orchestra.

The true meaning of the words life, death and love and their polysemy is something to be reflected upon individually by every person with an interest in it.

VIVO SIN VIVIR EN MÍ SONG

This song version of vivo sin vivir en mí consists of a selection of verses by both mystics and original music by Jesús Olivares Heredia. The music is highly inspired by the cadences of Spanish Renaissance music in order to create an aesthetic and historical coherence with the original poem.

It is interpreted by Evoéh, with voice and tambourine by Ariana Barrabés Romeo accompanied by the Renaissance lute of Jesús Olivares Heredia. For more information, please visit www.evoeh.es

VIVO SIN VIVIR EN MÍ lyrics

Santa Teresa de Jesús

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.

Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

San Juan de la Cruz

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.

En mí yo no vivo ya,
y sin Dios vivir no puedo;
pues sin él y sin mí quedo,
este vivir ¿qué será?
Mil muertes se me hará,
pues mi misma vida espero,
muriendo porque no muero.

Esta vida que yo vivo
es privación de vivir;
y así, es continuo morir
hasta que viva contigo.
Oye, mi Dios, lo que digo,
que esta vida no la quiero;
que muero porque no muero.

Estando absente de ti,?
qué vida puedo tener,
sino muerte padescer,
la mayor que nunca vi?
Lástima tengo de mí,
pues de suerte persevero,
que muero porque no muero.

El pez que del agua sale
aun de alivio no caresce,
que en la muerte que padesce,
al fin la muerte le vale.
¿Qué muerte habrá que se iguale
a mi vivir lastimero,
pues, si más vivo, más muero?

Cuando me pienso aliviar
de verte en el Sacramento,
háceme más sentimiento
el no te poder gozar;
todo es para más penar,
por no verte como quiero,
y muero porque no muero.

Y si me gozo, Señor,
con esperanza de verte,
en ver que puedo perderte
se me dobla mi dolor;
viviendo en tanto pavor
y esperando como espero,
muérome porque no muero.

Sácame de aquesta muerte,
mi Dios, y dame la vida;
no me tengas impedida
en este lazo tan fuerte;
mira que peno por verte,
y mi mal es tan entero,
que muero porque no muero.

Lloraré mi muerte ya
y lamentaré mi vida
en tanto que detenida
por mis pecados está.
¡Oh mi Dios! ¿cuando será
cuando yo diga de vero:
vivo ya porque no muero?